jueves, 29 de noviembre de 2012

DICIEMBRE


Cada cosa en su tiempo,
y los nabos en adviento.

Adviento,
tiempo de viento.

Diciembre, días de amargura,
apenas amanece y ya es noche oscura.

Si llueve por Santa Bibiana (2 de diciembre),
llueve cuarenta días y una semana.

Por Santa Lucía (13 de diciembre),
mengua la noche y crece el día,
y hasta Navidad,
en su ser esta.

Niebla en diciembre,
lluvia o solano viene.

En diciembre,
la tierra se duerme.

Diciembre es un viejo,
que arruga el pellejo.

En diciembre, se hielan las cañas,
y se asan las castañas.

Por Navidad,
caldicos en casa para no enfriar.

Un mes antes y otro después de Navidad,
es invierno de verdad.

Hasta Navidad,
ni hambre, ni frío pasarás.

La nochebuena y la Navidad,
con viandas en casa te encontrarás.

De Navidad a San Juan,
seis meses van.

Por Navidad,
guarda tu hogar.

En nochebuena y navidad,
el brasero calienta más.

En navidad,
dichoso quien en su casa está.

Las fiestas donde quisieres,
las navidades con las mujeres.

Diciembre tiritando,
buen enero y mejor año.

En diciembre,
no hay valiente que no tiemble.

La semana de pascua,
quema el frío como ascua.

Cuando en diciembre veas nevar,
ensancha el granero y el pajar.

Pascua marzal,
hambre mortal.

De pascuas nevadas,
primavera engalanada.

Frío en invierno y calor en verano,
eso es lo sano.

Ocho de invierno,
y cuatro de infierno.

Las lluvias de invierno,
vienen del infierno.

A invierno lluvioso,
verano abundoso.

Invierno solajero,
verano barrendero.

En invierno y verano,
la capa en la mano.

Buena es la nieve,
que en su tiempo viene.

Si el pimentonero se acerca a tu casa,
la nieve baja.

Cuando el avefría está en la huerta,
enciende el fuego y cierra la puerta.

Cuando el grajo vuela bajo,
hace un frío del carajo,
y cuando vuela a trompicones,
hace un frío de cojones.